Aprovechando una planificación que habíamos hecho para que el sol, en su puesta, enmarcase un Toro de Osborne, el pasado día 28 de febrero, gran parte de la asociación decidimos intentar acercanos al punto elegido para hacer la fotografía.

La climatología era propicia durante el ocaso, pero últimamente es bastante caprichosa, y este día no iba a ser menos, así que empezaron a aparecer nubes en el horizonte, que fueron moviendose de norte a sur y consiguieron ocultar la imagen que buscábamos. Menos mal que en el momento crítico, dejo ver algo del sol, para poder llevarnos un esbozo de lo que queríamos hacer.

Eso sí, pasamos una tarde fantástica de risas y muy buenos momentos, antes y después de la hora en la que debía de haberse visto la imagen buscada.

Gracias a uno de los participantes que llevó una tortilla de patatas, pudimos despedir la actividad como se merece. Eso sí, dentro de poco volveremos, cuando sea menos probable que las nubes nos estropeen la imagen deseada.